¿Cómo inicio mi nuevo proyecto artistico? Aspectos a considerar.

Desarrollar un proyecto artístico no es fácil de emprender. Muchas veces, tenemos una idea en mente, que en la teoría es sencilla de ejecutar, pero al llevarla a cabo en la realidad se vuelve en un problema.

En experiencia propia, para dar inicio a un proyecto, lo primero que hacen muchos teatreros es: seleccionar una puesta en escena-texto dramático, buscar elenco y comenzar a trabajar, pero ¿Existió un proceso previo de planificación y/o proyección?

Desde ahí comenzamos a cometer muchos errores, al no tener claro hacia donde va el proyecto a realizarse. No tenemos la cultura de la planeación ni de la proyección de nuestro trabajo a mediano o largo plazo.

Pensamos habitualmente en la fecha de estreno y la primera temporada, pero ¿realmente nos cuestionamos cuántas funciones o durante cuanto tiempo queremos moverla?

He visto un sin fin de puestas en escena que estrenan, dan 2 o 3 funciones o cumplen con el número de funciones que tienen como compromiso (en el caso de estimulos-becas) y nunca más se vuelve a presentar ya sea porque el elenco se salió del proyecto, es muy caro poder darle continuidad, la escenografía no cabe en cualquier espacio, se requieren ciertos requerimientos técnicos para presentarla, conflictos internos en las agrupaciones, etc.

Si desde que surge la idea de comenzar un proceso creativo se realiza un analisis al respecto, podriamos evitarnos muchos problemas al respecto.

A continuacion te comparto tres preguntas que me han permitido cuestionarme realmente sobre el tiempo de vida de mis proyectos.

¿Con cuantas personas cuento realmente?

Esta pregunta nos la hizo alguna vez un director que invitamos a que trabajara con mi compañía, pues al platicarle un proyecto que teniamos en mente, nos cuestionó sobre cuantas personas estarían en el proyecto, nosotros, sin pensar, comentamos que queriamos que fueran 5 personas en escena, a lo que nos preguntó ¿ya tienen a las 5 personas? lo cual nosotros negamos y explicamos que buscaríamos a esas personas que nos faltaban, a lo que nuevamente insistió ¿realmente cuantos son en el equipo de trabajo SIEMPRE? A lo que contestamos que eramos 3; al contestar esto, el mismo nos hizo ver que lo mejor seria realizar un montaje con los que eramos realmente. A partir de ese momento, las producciones subsecuentes fueron siempre de 3 personas, siguiendo esta enseñanza.

Esa pregunta fue de gran ayuda en su momento ya que me hizo ver que a veces, no pensamos en todos los problemas que nos puede implicar eso. Tener que buscar remplazos constantemente, remontar la obra una y otra vez, tener que abandonar el proyecto o hacer una super adaptacion por falta de personal.

¿Cómo voy a organizarme?

Esto va muy de la mano con que tareas le corresponde a cada integrante del proyecto. Si se logra establecer las reglas del juego desde el inicio, eso nos ahorrará muchos problemas a lo largo del tiempo: definir responsabilidades obligaciones, formas de pago y trabajo. Muchos de los problemas que hacen que colapse una agrupacion o proyecto es la falta de comunicación y no haber hablado de manera clara y directa sobre la dinámica de trabajo y expectativas del proyecto, así como el no respetar estos acuerdos.

¿Cómo lo voy a financiar?

Esta es una de las limitantes principales por las que no se llevan a cabo los proyectos. Por otra parte ¿Conozco realmente cuánto me cuesta mi proyecto? Cuando comencemos estos procesos de creación, en algunas ocasiones llevamos el control de gastos de la produccion, pero contemplamos en todo caso los gastos grandes, dejando de lado los gastos hormiga, el tiempo que se le invierte y todo el trabajo de por medio.

¿Cuándo comienzo a recuperar la inversión? Si nosotros no sabemos siquiera cuanto nos cuesta, es cuando el proyecto sólo se vuelve una fuga de dinero y pareciera que pagamos por hacer arte y no de manera opuesta. Si soy conciente de lo que me ha costado producir, de alguna forma se siente la presion de recuperar aquello que se invirtió y eso mismo funciona como estímulo para darle un periodo de vida mayor.

Si comenzamos a ver nuestros proyectos como una fuente de empleo, su tiempo de vida será mayor, así únicamente lo tomamos como una idea pasajera, pasatiempo o un compromiso que cumplir.

Deja un comentario