¿Cómo afrontar al SAT por primera vez?

El SAT (Servicio de Administración Tributaria), Secretaría de Hacienda y Crédito Público, e impuestos, son palabras que a más de uno le genera mucha ansiedad y temor.

La primera vez que escuché estas palabras fue cuando era niña. Yo no entendia a ciencia cierta que eran o significaban, pero en más de una ocasión me tocó ver a mi mamá muy frustrada y enojada por estas palabras, la escuché muchas veces quejándose sobre cuánto odiaba al SAT y lo terrible que era hacer las declaraciones, los llenados de los formularios, tener que ir al SAT, etc. Al escuchar esto durante varios años y con el poco entendimiento que tenía al respecto, sólo pude asociar que eso era algo muy malo y que posiblemente me iba a pasar a mí también.

En otro lugar donde llegué a escuchar la palabra fisco o hacienda, fue en la película de ¿Conoces a Joe Black? Donde, quien no la ha visto, sin hacer demasiados spoilers, la muerte toma el cuerpo de un hombre y se aparece a otro hombre, acompañándolo durante los ultimos dias de su vida para saber que era “ser humano” obvio los demás no sabian quien era ese hombre misterioso y hay un punto de la película donde confiesa que es “inspector de la agencia tributaria”, lo cual era igual a la muerte.

Así, conforme fui creciendo, no terminaba de entender que era o que implicaba este temible ente o lo que fuera; y en más de una ocasión me dije, no me daré de alta a menos que sea necesario.

¡Oh sorpresa! La vida queria que enfrentara este terrible mounstro mucho antes de lo esperado. Cuando recien concluí la carrera, tuve la oportunidad de entrar a trabajar, pero para poder contratarme debía darme de alta en hacienda, por obvias razones, no dejé pasar la oportunidad de trabajar, pues era recien egresada, sin experiencia laboral, con papeles de titulación en trámite y con una maestría por pagar.

No tenia idea de lo que me iba a deparar, he de confesar que tenía mucha resistencia y una predisposición a que era algo muy difícil, que no le iba a entender y que iba a terminar odiándolo como muchas de las personas que me rodeaban.

Saqué mi cita, llevé mis papeles y comenzó la travesía. Elegir el régimen, la actividad que iba a desempeñar, toma de datos, huellas y cuanta cosa, que no es muy amigable para alguien que desconoce como funciona el sistema.

Afortunadamente me tocó un asesor muy amable, que intentó ayudarme a aclarar todas mis dudas sobre lo que iba a seguir: declaracion mensual, pago de IVA, pago de ISR, pago de IETU y declaración anual.

Ahora bien, ¿cómo iba a llevar todo eso? Yo TODA LA VIDA tuve un rechazo, negación y aversión a todo el tema contable. Siempre los talleres de contabilidad eran mi última opción y nunca tuve interés por acercarme y entender de que se trataba. Podía ahorrarme todos estos dolores de cabeza si pagaba un contador, pero para lo que estaba comenzando a ganar, no me era rentable. Algo que me brindó confianza fue que mi padre me contó que él llevaba su contabildiad desde hacia ya varios años, expresándome que no era tan difícil ya que los asesores te ayudan y te hacen los cálculos de lo que debes de pagar y que eran cuentas simples. Esto fue algo que me animó a hacerlo por cuenta propia ya que una de mis ventajas es que las matematicas no es algo que se me dificulte y si había podido pasar álgebra, estadística, geometría analítica y cálculo, no iba a ser tan difícil hacer unas cuantas sumas y restas.

El cálculo del IVA y del ISR nunca me generó problema, el IETU es algo que nunca lo entendí y agradezco que lo hayan desaparecido para el 2013, pues me ahorré el tener que entenderlo.

Durante mi primer año fiscal (que ejercí realmente solo 5 meses), aprendí que, si haces tus declaraciones en tiempo y forma, te ahorras el pago de multas y si te retuvieron siempre el ISR, en la declaración anual, el SAT te puede llegar a devolver dinero, si, tal como lo leíste, te devuelven parte del dinero que no recibiste.

Una vez que pasé mi primera declaracion anual, fue que por fin pude relajarme al pensar en el SAT. Me di cuenta que mucha de mi resistencia y temor era porque me lo había contagiado alguien más. Era un miedo un tanto injustificado. Tambien acepté que al ser algo que iba a tener que hacer mes con mes, durante quien sabe cuanto tiempo (este 2018 ya son 6 años que estoy dada de alta), era mejor tratar de entenderlo y verle el lado bueno ya que de lo contrario, cada mes estaria sufriendo.

Hoy en día, no es que ame a hacienda, pero no es algo que me genere preocupación, salvo cuando cambian las reglas, como cuando salió el nuevo tipo de facturación, pero nuevamente, es aprenderse a adaptar, tratar de entender y preguntar lo que sea necesario, con el fin de que estas obligaciones sean menos tediosas.

Una respuesta a “¿Cómo afrontar al SAT por primera vez?”

  1. Soy contador he estado en la carrera durante 15 años viendo los cambios fiscales los cuales no han sido del todo muy satisfactorios y menos los cambios actuales, y comparto contigo lo misma opinión son amables los del sat, pero son muchos riesgos que pasa el contribuyente y el contador ya que de manera desmedida han hecho cambios fiscales el sat de una manera que nos deja en total desventaja, ya que existen incoherencias de los pagos, facturas y medios electrónicos que han dejado afuera a todos los contadores de años y prestigios por todas las ramas que abarca la contaduría y no da tiempo de abarcarlo todo.
    Estoy desempleada buscando como auto emplearme y lejos de encontrar trabajo con los cambios solo encuentro gente que busca darse de baja por lo complicado del sat y la falta de dinero para pagar un contador con mas salario y menos ingresos a los contribuyentes les conviene cerrar. Es triste no poder encontrar un buen trabajo ni buenos salarios.