Tipos de bloqueos creativos

La creatividad es un proceso que se da de manera constante, que pasa por diversas fases o etapas, que posee interrupciones.

Por ejemplo, cuando una persona está escribiendo algo, dibujando, hay un punto donde ya no sabe qué más hacer, y suele decir que “está bloqueado”. Esta expresión es muy común dentro de los artistas, pero más aun de la gente ajena a las artes. Al llegar a este punto, simplemente dejan de realizar la actividad, muchas veces justificándose con esta frase, pero, realmente, ¿qué significa estar bloqueado?

El bloqueo creativo, como tal, es una interrupción del proceso creativo, en cualquiera de sus distintas etapas, y se puede manifestar en cualquier persona, afectando en el desenvolvimiento y disfrute de su capacidad creadora (Simberg, 1992), en otras palabras, este proceso en lugar de generar bienestar, crea resistencias, miedos, inseguridades, ansiedad, y se pierde todo el disfrute, tornándose la creatividad en una actividad peligrosa o poco grata, aun sin vivirla.

A continuación te compartire algunos autores que hablan y realizan clasificaciones al respecto:

SIMBERG (1992)

Existen en primera instancia varios tipos de bloqueos, denominados también como obstáculos; algunos son el bloqueo perceptual, cultural, los bloqueos emocionales. Respecto a esto, un primer paso para combatirlos, es identificarlos, y conocer cómo funcionan. Simberg (1992) describe cada uno de estos:

Bloqueo perceptual:

Significa no ver cuál es el problema o qué es lo que anda mal. Hacen que el individuo quiera “darse una patada a sí mismo” por no haber visto la solución antes. Hace comenzar el trabajo para la solución de un problema sin tener una finalidad clara en la mente. Tienen que ver con no investigar lo obvio.

Bloqueo cultural

Se originan de acuerdo a como ha sido educada la persona, desde la escala de valores (lo bueno y lo malo). Su causa son todas las fuerzas de la sociedad que modelan nuestra vida. Se implantan desde el hogar, y se comentan en la vida escolar, y en cada contexto en que se desenvuelva.

La sociedad traza reglas de conducta, pensamiento y acción; implica que el individuo actúe de una manera determinada, porque es la costumbre. La creatividad, requiere que las maneras de hacer las cosas sean desafiadas, investigadas y hasta cambiadas.

Bloqueo emocional

Son los que surgen por las inseguridades que vive cada uno de sí mismo. Estos están dentro de nosotros mismos, determinados en parte por las tensiones de la vida cotidiana. Gran parte de la inseguridad es injustificada, creada por temores irracionales u ansiedades que nos impulsan a que rehusemos tomar las actitudes acordes con nuestras ideas y convicciones. Miedo a equivocarse, hacer el ridiculo, aferrarse a una sola idea, son algunos ejemplos.

ZINKER (2003)

Por otra parte, Zinker clasifica los bloqueos creativos de la siguiente forma (Zinker, 2003):

Miedo a fracasar: “Echarse atrás, no correr riesgos; proponerse lo menos para evitar el posible dolor o vergüenza del fracaso”.

Renuencia a jugar: Estilo de resolución de problemas literal, excesivamente serio; no ‘tomar por el lado del juego’ el material. Temor de parecer disparatado o tonto al experimentar con lo insólito.

Miopía ante los recursos: Fracaso en el reconocimiento de la energía propia; falta de apreciación por los recursos que ofrece el medio, es decir, por las personas y las cosas.

Exceso de certeza: Rigidez de respuestas en la resolución de problemas, reacciones estereotipadas; persistencia en un comportamiento que ha dejado de ser funcional; no verificación de los propios supuestos.

Evasión de frustraciones:Renuncias demasiado pronto cando surgen obstáculos; evitar el dolor o la incomodidad que a menudo se asocia con cambios o soluciones de problemas distintos de los conocidos.

Sujeción a la costumbre: Excesivo énfasis en las formas tradicionales de hacer las cosas; demasiado reverencia por el pasado; tendencia a la conformidad cuando esta no es necesaria o útil.

Vida empobrecida de la fantasía: desconfiar de las imágenes internas de sí mismo y de otros, ignorarlas o relegarlas; valorar en exceso lo que se llama el mundo objetivo, real. Falta de “imaginación” en el sentido de ‘supongamos que…’ o del ‘qué sucedería si…’

Miedo a lo desconocido: Evita situaciones que carecen de claridad o presentan una probabilidad de éxito desconocida; atribuir demasiada importancia a lo que se desconoce en relación con lo conocido; necesidad de conocer el futuro antes de seguir adelante.

Necesidad de equilibrio: Incapacidad para tolerar el desorden, la confusión o la ambigüedad; disgusto por lo complejo; excesiva necesidad de equilibrio, orden, simetría.

Renuncia a ejercer influencia: Miedo a parecer demasiado agresivo o prepotente al influir sobre otros; vacilación en la defensa de las convicciones propias; poca eficiencia para hacerse escuchar.

Renuncia a permitir que el proceso siga por sí solo:Procurar adelantar la solución del problema, cuando éste tiene su propio ritmo; incapacidad para dejar que las cosas se incuben o sucedan naturalmente; falta de confianza en las capacidades humanas, es decir, alude al hecho de pensar que la gente no puede resolver el problema por sí sola.

Vida emocional empobrecida: Incapacidad de apreciar el poder de la emoción para motivar a otro, aplicar la energía para mantener a raya las expresiones espontáneas, falta de consciencia de la importancia que tienen los sentimientos cuando se trata de lograr el compromiso con el esfuerzo del individuo y del grupo

Embotamiento de la sensibilidad: No emplear adecuadamente los sentidos básicos como manera de conocer; tomar contacto sólo en forma parcial con el propio ser y con el medio, atrofia de la capacidad de explorar; sensibilidad pobre.

A pesar que Zinker realiza esta propuesta para el trabajo terapéutico en función del terapeuta-paciente, es una clasificación muy vigente para diversos entornos, ya que con frases sencillas y cortas, se engloban las sensaciones, emociones y pensamientos que experimentan las personas al enfrentarse a una actividad “creativa”.

RODRIGUEZ ESTRADA (1999)

Rodríguez (1999) por su parte, clasifica sus obstáculos o bloqueos creativos en 4 grupos, según los tipos de estímulos que interfieren en el desarrollo de la creatividad:

1)   De orden físico: Se refiere al medio en que está la persona, el cual no debe ser tan estático y monótono, si totalmente inestable y caótico.

2)   De orden cognoscitivo-perceptual: un ambiente de prejuicios, tradicionalismo, rechazo a lo nuevo condiciona una actitud rutinaria.

3)   De orden afectivo: algunos ejemplos son:

  1. Inseguridad: miedo a equivocarse, temor al ridículo y al fracaso, el deseo patológico de seguridad.
  2. Limites autoimpuestos: la convicción gratuita y arbitraria de “yo no soy creativo”, o mis condiciones no me lo permiten.
  3. Sentimientos vagos de culpa: la creatividad es subversiva, pretende cambiar las cosas, niega la realidad existente. La creatividad puede ser percibida como una rebeldía o desafío.
  4. Hastío en el trabajo: la creatividad es como una prolongación del juego; cuando el trabajo pierde su sentido de juego, no queda más que la esclavitud, la opresión y la apatía.
  5. Presiones neuróticas: llevan al individuo a no aceptarse, a no ser él mismo, a usar una careta, a “actuar” de una manera diferente a como se es en verdad. Las presiones neuróticas esclavizan porque quien es esclavo de urgencias, quien vive en el mañana, deja de tener una fantasía libre. “las energías se encaminan al trabajo productivo antes que al creativo, nos afanamos haciendo, no siendo”

4)   De orden sociocultural: la especialización ejercida durante largo tiempo puede llevar a una especie de atrofia del cerebro, problema que afecta a muchos, porque se ven obligados durante años a desarrollar un agotador y monótono trabajo cuyos movimientos están estandarizados y regularizados. Una situación siempre igual disminuye en el individuo la capacidad de afrontar y resolver situaciones nuevas: pierde su “elasticidad mental”; el talento infantil proviene de ignorar los caminos que ya se conocen y se utilizan.

Estos tres autores, a pesar de hacer clasificaciones en grupos con diferente denominación, en el contenido, expresan variables en común, donde se enlazan conceptos como: miedo, creencias (familiares, culturales o religiosas), fracaso, equivocación, ridículo, necesidad de seguridad, temor a lo desconocido y a salir de lo convencional, por mencionar algunas.

Existen diversas maneras de vivir y experimentar el bloqueo, a algunos los paraliza por completo, a otros les genera ansiedad, incertidumbre, incomodidad, y a otros tantos los rigidiza aun más en su forma de moverse en el mundo. Es por esto que es de suma importancia el conocer e identificar los tipos de bloqueos existentes, ya que esto permite a su vez el poder combatirlos y superarlos. Cuando el individuo se somete a una situación que desata uno de estos bloqueos, lo primero que debe de hacer es darse cuenta, es decir, detectar qué bloqueo tiene, qué lo causó, sensaciones o emociones que experimenta, para que después de un trabajo de darse cuenta, pueda buscar opciones para remediar la situación, o vislumbrar en opciones de cómo se pudo haber resuelto la problemática, generando y propiciando una flexibilización en el sujeto ante situaciones de esta índole.

 

Fragmento de mi Tesis de maestría: “La incidencia de los introyectos negativos en los bloqueos creativos en alumnos de la ESAV”

Bibliografia:

Rodríguez, M. (1999) Manual de creatividad. Los procesos psíquicos y el desarrollo. México: Trillas.

Simberg, A. (1992). Los obstáculos de la creatividad. En G. Davis, & J. Scott, Estrategias para la creatividad(págs. 123 – 141). Paidós.

Zinker, J. (2003). El proceso creativo en la terapia guestáltca. F.: Paidos

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