¿Cómo vivir con la autoexigencia?

Desde temprana edad el mundo que nos rodea va depositando una serie de expectativas hacia nosotros, incluso desde antes de nacer, ya que desde que se concibe nuestro nacimiento, muchas ocasiones se proyecta una serie de ideas en torno a lo que será de nuestra vida, cosas tan simples como el ser buenos hijos, ir bien en la escuela, destacar en alguna actividad e incluso a qué nos vamos a dedicar al llegar a una edad adulta.

Así como esperan cosas de nosotros, aprendemos a esperar cosas de los demás, lo cual puede enfrentarnos a muchas decepciones. Por otra parte,  se consolidan una serie de ideas sobre lo que debemos ser nosotros. Nos volvemos exigentes con los demás y con nosotros mismos. 

Antes de continuar, hay que precisar una definición de “exigencia”. Exigir es este acto de demandar o realizar un reclamo que anhelamos sea cumplido, que muchas veces no acepta una respuesta negativa.  Esto siendo visto con los demás, puede traernos muchos problemas al tener que trabajar en equipo, o bien, en nuestras relaciones interpersonales en general, ya que hay una enorme diferencia entre pedir y exigir. 

Por otra parte, la autoexigencia es un acto que puede ser aun más duro en el proceso personal, ya que habitualmente no se esta conforme con lo que se esta realizando, pensando o vislumbrando, ya que se cree que podría estar mejor. Es una constante critica hacia nosotros mismos que puede ayudar a crecer y a mejorar, pues no nos permite ser conformistas o mediocres, pero si se lleva de manera insana, puede desencadenar una serie de trastornos como lo es la ansiedad, depresión, estrés, etc. 

Debemos recordar que somos seres humanos y como tales tenemos defectos, limitantes, pero sobretodo, tener presente que existe una serie de elementos externos que muchas veces pueden interferir en nuestros planes.  Hay que reconocer aquellas cosas que hacemos bien y no enfocarnos únicamente en las malas, ni tampoco de manera inversa. Se debe encontrar este equilibrio donde podamos reconocer nuestros logros y fracasos, para que de estos últimos se pueda sacar el mayor provecho, pues muchas veces es lo que nos permitirá crecer y mejorar.

Aparentemente suena facil, pero no lo es realmente. Hay que hacer una introspección sobre lo que esperamos de nosotros mismos, y qué idea tenemos que los demás tienen de nosotros, pues esto puede hacer que queramos cumplir las expectativas de los demás (ya sea de manera consciente o inconsciente), dejando de lado nuestros intereses propios. 

Aprende a quererte aunque las cosas no salgan como las tenias planeadas, valora aquellos pequeños logros, ponte objetivos y metas alcanzables, descansa, invierte tiempo en ti y en las personas que te rodean, más en aquellas que son importantes para ti. Diviertete, sal de la rutina, toma vacaciones. Cuida tu salud. Disfruta lo que haces, y descubre para qué y porqué haces lo que haces, eso te dará mucha luz en el sentido de tu vida. ¿Lo haces para callarle la boca a los demás, por demostrar algo, o porque realmente es algo que te apasiona o te llena de satisfaccion? 

Recuerda que a los demás nunca los vas a tener siempre contentos, las personas van y vienen, y al final sólo quedaras tú contigo mismo. ¿Cómo es la relacion que tienes contigo? Cuerpo solo tenemos uno, y generalmente es el mayor afectado por la exigencia, pues si no se cuida, se desencadenan una serie de enfermedades o trastornos que afectan la salud. ¿Realmente vale la pena el costo que puede implicar la auto exigencia?

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