¿Cómo se si soy un emprendedor crónico?

Como he descrito en articulos anteriores, emprender no es tarea facil. Materializar una idea siempre nos va a llevar mucho trabajo de por medio. Nos va a confrontar con la realidad y con nuestros miedos e inseguridades. Siempre va a haber personas que muestren dificultades para gestar una idea, planificar cómo desarrollarla y ejecutarla, pues no logran terminar de aterrizarlas; no obstante hay otras personas que son todo lo contrario: Su mente es un semillero de ideas que surgen sin problema alguno. Pueden ver una oportunidad de emprendimiento en un sin fin de áreas o actividades. Esta es una capacidad que se puede ver como una gran fortaleza, pues nunca tendrán problema con idear un proyecto, ya que tienen un nivel de inventiva alto.

Contar con un sin fin de proyectos e ideas a realizar puede ser emocionante, ya que se quiere realizar todo, pero hay que recordar un sabio refrán: “El que mucho abarca poco aprieta”, por lo que esto puede volverse en un gran obstáculo y dificultad precisamente por este exceso de ideas.

Para poder entender y precisar mejor  lo anterior mencionado pondré un ejemplo:

Una persona tiene la idea “A” y la comienza a ejecutar. Una vez que comienza a tener forma “A”, la deja en segundo término, pues surgió una nueva idea: “B”. Ya que va avanzando con “B” se acuerda del proyecto “A”, así que lo retoma, dejando ahora el proyecto “B” en segundo plano. Posteriormente surge una nueva idea “C”, y estas primeras dos “A” y “B” se descuidan. Este patrón se repite sucesivamente con nuevas ideas “D”, “E”, “F”, etc. Siendo que de todas las ideas que ha tenido, ninguna ha contado con un crecimiento real.

A esto lo he denominado como el “Emprendedor crónico”. Esta es una persona que constantemente esta emprendiendo proyectos, pero que pocas veces les da una continuidad, quedandose en un círculo vicioso donde no logra trascender realmente ninguno de sus proyectos. Crea constantemente pero ninguno de sus proyectos se concreta realmente. Este emprendedor crónico tiene demasiadas ideas que quiere ejecutar y su problema no radica en dar este primer paso, su reto radica en darle una continuidad a alguna de sus tantas ideas.

Así que uno de los objetivos que debemos tener al emprender una idea es aprender a no quitar el dedo del renglón. Invertir tiempo en una sola idea puede ser tedioso para algunos, siendo mucho más interesante y divertido crear cosas nuevas, pero ¿Cómo quremos que crezca realmente nuestro proyecto si no le invertimos tiempo? Si queremos ver verdaderos resultados, debemos de ser constantes.

El emprendedor crónico me aventuro a decir que puede darse por miedo al éxito o al fracaso. Es más facil que uno de por terminados los proyectos, a que éste mismo nos muestre que no fue una buena idea. De manera inconciente es un tipo de autoboicot, pues no permitimos el crecimiento de lo que creamos, ya que no terminamos de creer en nuestras ideas y es mas facil desecharlas de manera constante a casarnos con alguna. Para algunos puede ser muy difícil quedarse con una idea, pero hay que recordar que ésta no siempre va a permanecer igual, pues puede evolucionar y mejorar, pero sin perder la esencia de lo que fue en un inicio.

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