Cómo reconciliarte con el dinero

En la sociedad, cada persona desempeña un rol según el área en que se desenvuelve, esto se hace de manera innata desde que se es pequeño, ya que solemos tener un comportamiento distinto de acuerdo con el grupo de personas que nos rodeen o el entorno mismo. En el caso de las profesiones, muchas se asocian a una serie de características; es decir, hay ciertas creencias de lo que significa ser un doctor, un abogado, un ingeniero y los artistas no se encuentran excluidos.

Generalmente asociamos por herencia una serie de creencias negativas, en torno a lo que significa ser artista; por ejemplo, que son hippies, que se van a morir de hambre, que siempre se visten mal, que son irresponsables, que te quedan mal, por mencionar algunos. Muchas de estas creencias son inculcadas por nuestros padres y por la sociedad misma, ya que el arte no se considera una “profesión”, sino que se le asocia más con un hobbie.

Al ser maestra de la Facultad de Teatro, me ha tocado escuchar a muchos alumnos que desean ingresar a la escuela, con esta creencia, apuntan que quieren hacer teatro aunque se mueran de hambre, por que eso los hará ser felices. A lo que yo me pregunto, realmente para ser feliz, ¿me tengo que morir de hambre? Si voy a invertir 4 o 5 años de mi vida estudiando una licenciatura, ¿Merezco una calidad de vida menor a la de cualquier otra profesión? Sé que las artes no cumplen una necesidad básica, a diferencia de un profesional de la salud, no obstante, crear productos artísticos requieren también tiempo y trabajo, tal como en muchas otras profesiones.

Muy de la mano, va un tema que muchas veces no se quiere hablar: EL DINERO. Vivimos en un entorno, donde mientras no tengas que ver por ti mismo a nivel económico o tengas que adentrarte en el mundo laboral, no es un tema que sea relevante, pero ¿qué pasaría si desde que elegimos nuestra carrera, comenzamos a vislumbrar de qué manera nos queremos ver a mediano y largo plazo? Por una extraña causa, muchos asocian el arte con pobreza y si buscas lucrar con el arte, es mal visto y criticado por muchos del mismo gremio, haciéndonos caer en un círculo vicioso.

En otros casos, me ha tocado presenciar y escuchar de espectáculos comerciales, aquellos donde traen al “actor” de moda, (lo pongo entre paréntesis porque muchas veces ni siquiera son actores de formación), que tienen un costo de admisión elevando, y tristemente tiene muy poca calidad, generando la creencia de que lo caro no siempre es bueno ni tiene calidad. De esto yo difiero un poco ya que no se puede englobar a todos los espectáculos, pues existen otros, como el circo del sol, que, pese al costo de sus boletos, muchas personas están dispuestas a pagarlo, ya que saben que verán algo de calidad, y consideran justo pagar por el tipo de producto que están recibiendo a cambio.

Por otra parte, esta la creencia de que si cobras, le quitas valor a tu trabajo, ya que estás siendo incongruente con tu sentido de hacer arte. En la escuela se enseña muchas veces que el arte tuvo una función muy importante en el periodo de las guerras y post guerras, pues cumplía una función social, de comunicar, concientizar y crear un cambio. Esta es una labor muy importante, y noble con la sociedad, por otra parte, en pleno siglo XXI, no es del todo vigente, sobretodo con todas las fuentes de información que se cuentan hoy en día, como lo son las redes sociales, internet, etc. Hoy en día, muchas personas saben que esta pasando con su entorno, tanto local como mundial, y son conscientes que son situaciones que no debieran de estarse viviendo.

El contexto en el que nos encontramos es diferente al de hace un siglo, y debemos de actualizarnos a las nuevas exigencias de la sociedad. Vivimos en un mundo donde debemos generar un ingreso para poder subsistir, pensar y crear, ¿La gente porqué va realmente al teatro? ¿Qué es lo que espera cuando van a ver un espectáculo? Hay que tener en claro que desde una visión empresarial, el arte, en muchos de los casos, cumple la función de entretener, incluso fiscalmente, estamos como servicios de entretenimiento y si aprendemos a aceptar esta faceta, y contamos con la apertura de recibir un pago digno por lo que hacemos, será mucho mas sencillo a su vez aprender a cobrar por nuestro trabajo.

Deja un comentario