¿Cómo evitar los número rojos en mis proyectos artísticos?

Siempre que debemos de iniciar un proyecto una limitante es la forma en que vamos a obtener los recursos para financiar el proyecto. Como he mencionado en otros artículos, existen diversas formas de financiamiento: becas, estímulos, patrocinios, pero en la mayoría de los casos se recurre a un autofinanciamiento, que es donde ponemos dinero de nuestra bolsa para poder echar a andar nuestras ideas.

Simultáneamiente invertimos a su vez tiempo en ensayos, lo cual nos implica un gasto de energía y de dinero (en transporte, comida, insumos, etc.), y en el caso de los espectáculos escénicos, se tiene qué adquirir materiales como vestuario, escenografía, utilería, etcétera.

Estamos tan acostumbrados a pagar tantas cosas, que pocas ocasiones llevamos un registro de lo que nos costó adquirirlas. No guardamos los tickets, no sabemos cuánto tiempo real le invertimos, ni el gasto que esto generó. Sobretodo se da este fenómeno con los llamados gastos hormiga, donde hacemos pequeños gastos que muchas veces no anotamos o consideramos, precisamente por verlos insignificantes, pero si se hace la sumatoria de todos estos se vuelve en una suma elevada.

Una vez que logramos llegar a nuestro objetivo que es la presentación a público de nuestro producto, habitualmente el ingreso percibido se distribuye para pagar a los involucrados, dejando de lado muchas de las veces todo lo que se invirtió de cuenta propia.

Existe a preocupación por comenzar a ganar o pagar, y la mayoría de las ocasiones no se recupera como tal eso que se puso como inversión inicial, siendo a fondo perdido.

Otro error común es distribuir los ingresos de manera equitativa sin considerar los gastos operativos, los cuales evidentemente alguien tuvo que absorber de cuenta propia nuevamente.

La ideal es aprender a distribuir los ingresos de manera donde se pueda ir recuperando poco a poco la inversión, esto con el fin de recuperar sin tener que trabajar como tal de “gratis”.

Los números rojos son el resultado de cuando existe un mayor egreso que ingreso, y se dan habitualmente por esta falta de control en los ingresos y egresos.

Por ejemplo, supongamos que tienes destinado un 10% de tu ganancia para ahorrar y reinvertir en nuevos proyectos, pero no respetas este lineamiento y todo el dinero te lo quedas tú, evidentemente tienes un ingreso mayor percibido, no obstante, para nuevos proyectos siempre tendrás que poner de tu bolsa, pues no estás generando un ingreso que está específicamente destinado para la reinversión, por lo que no existe el retorno de esta.

Otro error común es que se generan proyectos cuyos ingresos pueden no ser los ideales en relación a todas las personas involucradas, y pareciera que se paga para poder trabajar, pues todas las «ganancias» se destinan a otro fin como pagar deudas.

Si nosotros no aprendemos a tener presente esto, nunca podremos vivir del arte como tal. Se vuelve en un hobbie y no en nuestra fuente de ingresos. Se nos mete la idea de que si queremos generar dinero, deberíamos dedicarnos a otra cosa, pues de lo contrario estamos “prostituyendo” el arte. Evitamos herramientas como excel, siendo esta una de las mejores para llevar un registro contable de nuestro trabajo.

Este fenómeno se puede dar en cualquier disciplina y no únicamente en el ámbito artístico, la base de todo es aprender a organizar y administrar nuestros recursos financieros.

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