¿Cómo dar el primer paso para emprender?

Los artistas frecuentemente vamos a tener muchas ideas que queremos llevar a la práctica. El lograr concretar estás ideas puede ser muy difícil para muchos. Dar este primer paso de materializar poco a poco la idea es donde la mayoría de los proyectos fracasan. En mi experiencia, me ha tocado que varios colegas me invitan a proyectos que tienen en mente de los cuales nunca más vuelvo a saber o no se comunican conmigo, y no es por que este fuera del proyecto, sino porque este nunca se llevó a cabo, se quedó únicamente como una fantasía.

Tomar acción sobre nuestras ideas para hacerlas realidad no es tarea fácil, pues existen ciertas situaciones que van a impedir esto. A continuación te compartiré algunas de las que he podido identificar tanto por observación como experiencia propia.

  • Falta de planeación.

Este primer punto no necesariamente implica que no se lleve a cabo la idea, pero puede ocasionar el abandono al proyecto.

Cuando digo falta de planeación me refiero a que hay personas que deciden comenzar directamente a ejecutar su proyecto sin una planeación previa, van construyendo de manera intuitiva su idea según lo que vaya surgiendo en el momento, no obstante, no vislumbran posibles percances o fallas sobre lo que les va a implicar poder llevar a cabo su idea de manera eficaz y eficiente, cometiendo una serie de errores que quizá en un inicio no sean visibles, pero que conforme se va avanzando se van descubriendo y haciendo más notorios. Al ver que todo se va complicando es el punto de quiebre, pues hay quiénes deciden continuar y tratar de remediar todo lo que no previeron, pero otros tantos deciden abandonar el proyecto. Muchos deciden emprender una nueva idea tomando en cuenta los aprendizajes obtenidos de este previo fracaso.

  • Ansiedad

De manera contraria al punto anterior, hay quienes comienzan precisamente con una planeación y proyección de su idea para llevar a cabo su proyecto, siendo esto una gran ventaja, pero hay personas que una vez que vislumbran la enorme lista de acciones o tareas que deben de ejecutar para materializar su idea les genera una gran ansiedad, ya que se sienten un tanto abrumados y hasta cierto punto escépticos de que se logre realmente hacer lo que se proponen ya que lo llegan a visualizar como algo inalcanzable, o que va a implicar demasiado tiempo, provocando que la persona se desanime y opte por no hacer nada.

Otra variante de lo que puede ocasionar el planificar es que se abrume por todo lo que debe de hacer, derivando una dificultad para saber por donde comenzar a trabajar, y en lugar de ejecutar se procastina dejando todo para un eterno después.

  • Miedo

La última causa, pero que considero como la principal que suele detenernos a hacer lo que queremos es el miedo. Incluso diría que los puntos anteriores son producto del miedo.

Miedo al qué dirán, miedo al fracaso, miedo a perder el tiempo, miedo a la crítica, el miedo se traduce como una de las principales causas que nos detienen para dar inició a muchas cosas, pues emprender un proyecto implica un peligro para nosotros que puede ser real o bien imaginario.

Mucho de lo que va a impactar en nosotros es la opinion de terceros sobre lo que estamos haciendo, cosa que puede o no pasar. Solemos darle demasiado peso a lo que opinan los demás, dejando que eso limite nuestra voluntad. No es fácil decir “no me importa lo que digan los demás” porque muy en el fondo casi siempre nos va a importar un poco, pero podemos decidir qué tanto queremos que nos importe, y sobretodo tomar las cosas de quien vienen.

 

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