Cómo crecer laboralmente con un guía

Como ya lo he mencionado antes, soy licenciada en teatro de la Universidad Veracruzana. Salí con el perfil de creación escena, donde se nos forma como directores, dramaturgos y diseñadores escénicos.

Sin embargo, al enfrentarme a la vida profesional, descubrí que las herramientas que había adquirido en la universidad no eran suficientes.  Me enseñaron sobre teorías teatrales, autores, mas no cómo gestionar, difundir ni vender mi trabajo.

Me di cuenta que tenia que hacer publicidad, organizar tiempos, hacer relaciones públicas. Pero eso no era suficiente, tuve que leer de leyes para justificar proyectos, y adentrarme en algo a lo que siempre había tenido cierto rechazo: la administración y contabilidad.

Irónicamente la vida me fue llevando a darme cuenta que si quería dedicarme realmente al teatro y vivir de él, debía de llevar asuntos contables, aprovechamiento de tiempo, elaborar presupuestos, realizar encuestas, estadísticas, etc.

Poco a poco me fui adentrando más en el campo empresarial y administrativo, tomando cursos sobre emprendimiento, preguntando a los asesores del SAT mis dudas sobre la contabilidad, y me acerqué a aquellas personas que tenían un poco más de experiencia que yo en esto del mundo adulto.

Me di cuenta que muchas cosas que veía en los cursos se llegan a obviar, y a su vez a descuidar en el plano artístico. Reflexioné que como artistas, muchas veces nos centramos únicamente en el producto artístico, descuidando a quien y como se lo voy a vender.

Creemos que somos todologos, y hacemos las cosas a como entendemos, pues muchas veces no pedimos ayuda u orientación sobre esos temas que desconocemos. y únicamente imitamos aquello que vemos que hacen los otros, o algunas cosas simplemente las ignoramos. Mucho de esto sucede porque implica pagar por estos servicios, lo cual es difícil cuando se está iniciando, sin embargo, si quieres que tu negocio crezca, es necesario invertir en el, de lo contrario, seguirás tropezando con la misma piedra una y otra vez.

Pero ¿qué pasa cuando buscamos ayuda? Acercándome a algunos colegas que tenían más tiempo en esto que yo, no recibía respuestas claras, y escuchaba sólo expresiones como “es muy difícil la gestión”, “no hay publico”, “nadie quiere comprar tu trabajo”, que más que ayudar, sólo desmotivaba, pues no daban soluciones ni compartían su experiencia sobre las cosas que no les funcionaban, o aquellas que si eran viables.

Buscando otras personas, caí con varios publicistas. Muchos de ellos me decían: “todo se puede vender, es muy fácil”. Incluso les dejé la tarea de que hicieran aquello que consideraran pertinente (sabiendo que podía salirme caro en el sentido de no tener público en unas funciones), y efectivamente, al no tener resultados, me dijeron lo que muchos antes ya habían dicho: tu producto no se puede vender.

Continuando con esta búsqueda de ayuda, me comentaron que si quería crecer con mi grupo de teatro, debía de hacer un plan de negocios, a lo que surgió la duda ¿Qué es un plan de negocios? Ante esto solo me dijeron que era algo muy fácil de hacer, y que buscara en internet. Y así, buscando en la web, hice varios intentos, sin terminar de entender eso cómo me iba a ayudar a crecer. Por lo que me quedaba en las mismas.

Conocí personas que estudiaban negocios internacionales que ayudaron a tener más claro esto del famoso “Plan de negocios”. El reto era hacerles entender cómo funciona una compañía de teatro, la forma de trabajo, la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que implica, entre otras cosas. Entre más convivían con nuestra labor diaria, más entendían todo el fenómeno teatral, y era mas sencilla la comunicación.

Con el tiempo comprendí que las personas a las que me acerqué, muchas veces tenían las mejores intenciones por apoyar, sin embargo, desconocían todo el trabajo que implica desarrollar una puesta en escena. O simplemente, nunca habían visto el producto, y sin conocerlo de cerca querían venderlo como cualquier cosa; y no digo que una puesta en escena sea algo del otro mundo, pero si tenemos que considerar un sin fin de aspectos para poder llegar a la tercera llamada. Sabemos que es un hecho efímero, intangible, y que requiere de un espectador para poder darse. No es igual a vender comida o ropa, por el simple hecho de que no cubre una necesidad básica.

Hace unos años conocí una persona que pese a no ser del medio teatral o artístico, aportó mucho a mi grupo de títeres, pues nos hizo ver cosas que quizá no se veían como un problema (manejo de imagen, de redes sociales, etc.). El contar con un ojo externo funcionó como una gran retroalimentación y permitió crecer. Se logró dar ese paso de ver al arte como mera manifestación artística, a verlo como negocio.

El día de hoy, tengo mucho más claro sobre los errores que cometía en principio, y las opciones que tengo para hacer crecer mi marca sin tener que depender de la institución. Esto se dió gracias a que encontré personas a lo largo de este camino que fungieron como facilitadores, guías y asesores. Actualmente me sigo capacitando, tomando cursos, leyendo, conociendo nuevas personas, esto con la finalidad de poder devolver un poco a los demás sobre aquello que he aprendido a lo largo de los años. Estar en constante formación es algo que cuesta en más de una sentido, pero como lo exprese párrafos arriba, es necesario invertir para que aquellos puntos débiles que tienes no sigan siendo un problema a largo plazo.

3 respuestas a “Cómo crecer laboralmente con un guía”

  1. Me da gusto y, por que no decirlo, orgullo ver tu perseverancia y empeño.

  2. Va que va , con la «Marca»

  3. Que bonito post.
    Un negocio es como un hijito, hay que estarlo alimentando constatementd hasta que va creciendo.

Deja un comentario