Cómo aprender a priorizar

Tomar desiciones es una actividad que se tiene que realizar todos los días en cada momento de nuestra vida. Esto puede ser muy sencillo para algunos pero sumamente difícil para otros, sobretodo cuando se tiene que elegir algo que es trascendental. Estas desiciones se van a guiar mucho respecto a nuestras prioridades: trabajo, familia, uno mismo, etc.

Actualmente he observado que las prioridades de un gran numero de personas se fundamentan en el éxito o estabilidad profesional, destacar en la actividad que realizan, o tener un buen salario, que a resumidas cuentas todo va muy de la mano del ámbito laboral. Se nos educa de tal forma que lo prioritario es el desarrollo profesional, lo cual considero importante, mas no lo único en lo que debiéramos centrarnos, pues cada vez se está dejando más de lado el ámbito personal o social, que puede comprender rubros como invertir tiempo en amigos, familia, pareja e incluso en uno mismo.

Se centra tanto el interes en el trabajo que se descuida un sin fin de cosas como el autocuidado: comer sanamente y a nuestras horas, invertir en nuestro desarrollo físico y mental, descanso, diversión. Pese a que podamos disfrutar mucho nuestro trabajo, también se debe de programar esos momentos de descanso y ocio, los cuales ayudan mucho a recargar la energía y reafirmar el gusto por lo que estamos haciendo. Recientemente he observado que por esta búsqueda de concretar metas a corto plazo se vive muy aprisa, dejando de lado la satisfacción de necesidades básicas, provocando serios problemas a la salud.

Me gusta emplear la analogía de que una empresa es como un cuerpo humano. Hay una cabeza y una serie de organos que son regidos por ella. Cada uno tiene una función importante, pero si el cerebro que es el que emite las señales a las demás partes del cuerpo deja de funcionar, en consecuencia todo lo demás colapsará. Lo mismo ocurre con las empresas, si quien está a la cabeza no sabe lidiar con todo lo que genera ser la voz de mando y no se cuida, es muy probable que se llegue al punto donde todo lo demás deje de funcionar de manera eficiente. El cuerpo es muy sabio, y si no queremos escucharlo, encontrará la manera de hacernos tomar un descanso obligado cuando menos lo esperemos.

Debemos tener en claro qué es realmente importante para nosotros. Nuestras prioridades van cambiando de acuerdo a nuestra edad y a nuestra misma historia de vida, y por eso mismo se debe ir actualizando la forma en que llevamos cada uno de los rubros en los que nos desenvolvemos. Puedes centrar gran parte de tu energía en desarrollar un solo aspecto, pero esto solo hará que se vea afectado algún otro.

La meta a la que deberíamos aspirar es poder llevar cada aspecto de nuestra vida de manera equilibrada y armoniosa donde no se tenga que eliminar alguno, a menos que sea con plena conciencia de las posibles consecuencias o costos, y se este dispuesto a asumirlo. Aprender a dedicarle tiempo a las personas que son importantes para nosotros, a nuestro trabajo, pero principalmente a nosotros mismos. Somos seres complejos que requerimos nutrir cada uno de estos rubros, pues de lo contrario estaremos viviendo en un desequilibrio.

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